Este es el título de un documental que ya está a la venta sobre la trayectoria profesional de Diana Vreeland. Estaba deseando que saliera en dvd para hacerme con el pero no ha hecho falta comprarlo pues lo he podido ver en Love Film, tengo una suscripción que me permite ver una serie de películas o series en el momento, así que cuando hace un par de días ví que tenían disponible el documental empecé a devorarlo inmediatamente. ¡No me ha defraudado ni un ápice!

“La emperatriz de la moda”, así es como era conocida Diana Vreeland y en los cincuenta años que duró su carrera sin duda demostró que merecía con creces ese título.

Trabajó durante veinticinco años para Harper’s Bazaar como fashion editor, como editor-in chief para Vogue y en sus últimos años trabajó en el Metropolitan Museum of Art’s Costume Institute. Una de las anéctotas que se cuentan en el documental es lo que dice Diana en tono jocoso cuando es despedida de Vogue, tenía 70 años y comentó: “solo tengo 70 años, ¿que se supone que voy a hacer ahora, jubilarme? Así era esta mujer, infatigable.




En el documental aparecen entre muchos otros, Manolo Blahnik comentando que si tiene que describir a Diana en una sola palabra esta sería “visionaria”, Diane von Fustenberg quien dice que Diana tenía el don de ver el talento en la gente antes de que ellos mismos se dieran cuenta o Ali MacGraw quien trabajó como ayudante de Diana en Harper’s Bazaar y califica a Diana de muy creativa pero tambien muy exigente y a veces muy exasperante. El personaje de Maggie Prescott de la película “Fanny Face” protagonizada por Audrey Hepburn, está basado en la propia Vreeland.
Maggie Prescott

Algo que ignoraba es el hecho de que Diana Vreeland fue la que “descubrió” a muchas celebrities como Twiggy, Cher o la mismísima Lauren Bacall. Lauren trabajaba como modelo antes de que su carrera como actriz empezara y fue así como conoció a Diana. Al principio, sus fotografías aparecían en el interior de la revista hasta que Diana un día decide ponerla en la portada de la revista Harper’s Bazaar, alterando como la propia Bacall relata, no solo el curso de su vida y carrera si no la propia historia del cine, pues es a raiz de esa portada cuando los directores de Hollywood se fijan en ella y empiezan a rifársela, el resto es historia.



Antes de que Diana irrumpiera como fashion editor, las revistas de mujeres solían hablar de artículos sobre como ser la mejor esposa, la mejor madre, como contentar a tu marido al venir del trabajo obsequiándole con un buen guiso.Diana cambió todo aquello mostrando con sus editoriales que existía otro mundo más allá de la cacerolas.
Otra parte del documental que me ha encantado es cuando cuentan como Diana en lugar de ocultar los rasgos peculiares de alguna persona solía destacarlos, que la modelo era alta, la hacía usar unos zapatos más altos, que como en el caso de Barbra Streisand tenía una nariz prominente, la fotografiaba de perfil emulando a la faraona de Egipto Nefertiti, quería que se sintieran orgullosas de esas peculiaridades en lugar de sentirse acomplejadas.
Marisa Berenson y su cuello de cisne
Barbra Streisand y su larga nariz


Termino enseñándo estas fotografías que son espectaculares de otras editoriales que hizo.








Si tenéis la oportunidad de ver el documental os aseguro que no os defraudará.